José Alberto “Beto” Dibarboure

por | Oct 19, 2017 | Biografías | 0 Comentarios

En el año 1940 publicó “Proceso del Teatro Uruguayo” (Montevideo, Ed. Claudio García), obra que estudia el período comprendido entre 1808 y 1938, enfocando su atención en el valor de Florencio Sánchez como dramaturgo central de ese proceso. La obra rescata, con atinado juicio crítico, piezas y autores hasta entonces poco valorados; echa por tierra viejos esquemas y procura abrir sendas para un más ahincado conocimiento de nuestra literatura.

En 1946 funda el grupo “El Teatrito”, con la participación de numerosos jóvenes de Florida que encontraban un medio de expresión adecuado a sus inquietudes culturales. Crea canciones para acompañar algunas obras de teatro, y escribe dos piezas que nunca fueron llevadas a escena.

En 1953, concluído aquel ciclo, da seguimiento al conjunto teatral “Candilejas”,  que llegaba periódicamente a los barrios de Florida, y con el que iniciara la primera experiencia de radio- teatro que se conoció en nuestro ambiente.

A fines de ese año, debe trasladarse a Montevideo: ha sido ascendido al cargo de inspector de la Caja de Jubilaciones, en reconocimiento a su capacidad funcional. La Ciudad de Florida le realiza un homenaje popular pocas veces visto, que demostraba el afecto conquistado por “El Beto” Dibarboure en los distintos sectores de la vida departamental donde actuara. Una idea de ello surge de las entidades patrocinantes del homenaje: Comisión Departamental de Cultura; Comisión de Cultura Física; Centro Popular “Renovación”; Club Florida; Centro Democrático; Coro Florida; Amigos del SODRE; Liga de Fútbol; Liga de Básquetbol; Federación de Atletismo; Club Náutico; Grupo “Candilejas”; Difusora Florida… Obvio es decir que a todas ellas había dado el aporte de su esfuerzo y su capacidad, con lo que se pone en evidencia la amplia gama de sectores en los que se desenvolvía.

Mientras continúa publicando notas periodísticas en Montevieo y Florida, el desempeño de las funciones inspectivas le permite conocer casi todo el interior del país; pero sigue sintiendo nostalgia por Florida, hasta que en 1958 se acoge a los beneficios jubliatorios para regresar a nuestra ciudad.

Desde entonces, aquellas y aun más instituciones cuentan con un aporte creador y sus juicios ponderados; prosigue su trabajo periodístico a la vez que su labor literaria, silenciosa, apenas conocida por los amigos más albergados. Ejerce durante unos años la docencia en el Liceo Florida, con inolvidables cursos de Literatura en los que volcaba sun tasa sus afectos, sus preferencias, su certero enfoque crítico; pero sobre todo despertando en muchos la pasión por la lectura, el interés por crear “obra propia” que diera libertad y alas a la expresión personal.

En 1970 publica la Intendencia Municipal, su obra “Un Abril para Florida”, que de inmediato recibe general reconocimiento.

Su amor al teatro le seguía llevando de un lado al otro dictando conferencias sobre su especialidad, realizando paneles y mesas redondas que operaban como dinamizadores de la vida cultural.

Similiar actividad tuvo en el plano deportivo, en la Liga de Fútbol de Florida, en el Colegio de Árbitros y el Club España.

En lo político, como fundador del Frente Amplio, proyecto que planteara décadas atrás. En lo social, trabajando en el Club Florida, en las comisiones vecinales siempre en pos de mejoras sustanciales para los más humildes. Fue autor del proyecto de creación de la Comedia Municiapl de Florida, aprobado en 1972 por la Junta Departamental.

Quedan trabajos inéditos de Beto Dibarboure, entre los que destacamos: “Proceso del cuento en el Uruguay” y “Refranero del Quijote”. 

Falleció el 22 de febrero de 1986. Como lo dispusiera, sus restos descansan en el Cementerio de Florida junto a los de sus padres. 

(·) Esta reseña fue extraída de “Un Abril para Florida” (2ª Edición publicada por la JDF). Impresora Oriental. Florida, 1987